HAY AÑOS
Estamos concluyendo mayo y sólo puedo pensar en todas las cosas que han sucedido a lo largo de estos últimos meses.
He aprendido a dejar ir, a soltar, a despedirme.
Se han cerrado capítulos muy importantes de mi vida que me han dejado en mucha incertidumbre.
Estoy tratando de volver a encontrarme, de volver a conocerme.
En este camino en donde sólo yo tengo las respuestas.
Hay años que nos traen muchos aprendizajes.
Es como si fuera un recordatorio que el mundo está y seguirá en movimiento.
Me encuentro descubriéndome de nuevo, quien ya conocía no es más que un simple recuerdo.
Las despedidas siempre traen bocanadas de un aire fresco y pesado también.
Hay noches de soledad que antes eran en compañía y ahora toca buscar la calma dentro de mí.
Hay años que nos traen reflexión.
Esa reflexión que te deja escribiendo un domingo por la noche.
Un revoltijo de palabras sin sentido pero que reconfortan.
Creo que hacerme todas estas preguntas me ayudarán a ir volviendo a encontrar mi camino, mi sonrisa, mi esencia.
Es como si empezará a hacer por primera vez muchas cosas que hace tiempo no hacía.
Es desafiar a mi zona de confort, salir de mi espacio seguro que me he construido con el tiempo.
Me cuesta trabajo, me incomoda, pero es parte del proceso.
Creo que hay algo mágico en esos pequeños pasitos.
Y terminando con este revoltijo, me quedo con los colores, los aromas, las sensaciones y las emociones de una aventura más de la lista.
Inesperada y única.
-SCG



Comentarios
Publicar un comentario