REUNIONES DE ASADOR
Esos días en donde nos juntamos casi siempre sin motivo alguno más que el de cocinar unas ricas carnes asadas, hamburguesas, puré de papa y algún postre delicioso con cafecito caliente para comenzar buenas pláticas en la sobremesa.
Esos momentos son de los que se atesoran en el corazón por siempre ya que te regalan abrazos y risas de personas que amas.
La comida reúne gente, es la excusa perfecta para compartir con otros.
Agradezco siempre por el regalo tan bonito de poder convivir con mi familia continuamente. Me siento afortunada de las enseñanzas que mis padres me han dado, sobretodo la importancia de frecuentar a nuestros seres queridos.
La familia no siempre está conformada por gente que comparte el mismo tipo de sangre y eso es lo más maravilloso que existe. Saber que también se tiene la oportunidad de crear vínculos y conexiones con diferentes personas.
Espero que la vida me de muchos años más para poder compartir fines de semana de carne asada con mi familia y con mis amigos también. Compartir aventuras y experiencias de esas que solamente la comida puede dar como el pasar alguna receta o inventarse juntos una nueva.
Y es que la vida nunca deja de sorprenderme, siempre me confirma que la felicidad se encuentra en las cosas más simples y cotidianas de nuestro día a día.
No solamente en disfrutar de la compañía de seres queridos... también en todo lo que surge durante la sobremesa, cuando se goza el postre y el café. Esos momentos que sanan, que divierten y que nos recargan energías para poder seguir adelante.
Concluye la página 18/30 y para celebrarla espero poder organizar pronto una reunión familiar con carnes asadas.
Este texto es una celebración a mi familia... porque ustedes me han enseñado lo bonito de disfrutarnos todos los días.

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