LA NOCHE Y UN TELESCOPIO
Quiero rodearme de personas "telescopio"
Relato de invierno
Una niña caminaba en un parque a las ocho de la noche y de regreso a casa se encontró con una mujer alta y guapa, con el pelo color miel hasta la cintura y ondulado como las olas del mar... con una voz suave le preguntó:
- ¿quieres ver magia?.
La niña nunca olvidará la luna y las estrellas de esa noche fría de invierno... tampoco olvidará a esa mujer misteriosa que se le apareció para abrirle los ojos con un hermoso telescopio.
Fue hasta aquella noche que el deseo por ver el cielo cada vez que se iba el sol despertó... estudió sobre astronomía e incluso astrología para entender un poco más los cuerpos celestes del universo, incluidos las estrellas, los planetas, sus satélites naturales, los asteroides, cometas y meteoroides.
Esa niña escribió años después un poema titulado: La noche
La noche le gustaba más;
prefería la luna que el sol
pues las estrellas iluminaban sus ojos.
Ver la noche era como ver el pasado,
era contemplar la obscuridad de una forma brillante.
Ella podía quedarse viendo las estrellas
y cuestionarse qué historia había detrás de cada una.
Le fascinaba quedarse viendo la luna
porque sabía que como ella no había ninguna.
Aunque la noche le gustaba más,
el miedo a lo obscuro nada se lo podía quitar.
Acaba la página 8/30.
"La noche y un telescopio".

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